Poema dedicado al 775 aniversario de la fundación de la ciudad de Castellón
CASTELLÓN, 775 AÑOS DE LUZ
En aquel cerro de la Magdalena,
el Castell Vell fluye al son del viento
nació este gran sueño de piedra y arena,
un latido de siglos, un destello.
Don Jaime , con su Carta Pobla en la mano,
el 8 de septiembre firmó el destino,
La población con gayatas caminando
para que un pueblo hallara el camino.
De la alquería dispuestos bajaron,
con cañas verdes y pasos cansados,
los fundadores partieron temprano,
por el Caminás llegaron al llano.
Y la gayata encendió su farol,
la romería marcando el sendero,
mientras la Virgen con todo su amor,
custodiaba serena a un pueblo entero.
El Fadrí con campanario y vigía,
un testigo de muchas primaveras,
mientras la Plana, fértil y bravía,
viste de naranjos nuestra gran tierra .
Nuestro Grao siempre huele a sal y a mar,
las olas besan la costa serena,
y desde cada plaza, en cada hogar,
late un orgullo que nunca nos frena.
Castellón no eres solo piedra y historia,
eres nuestras voces, risas y afanes,
nuestro trabajo, fiesta, y memoria,
generaciones logrando sus planes.
Al Menador, el Privilegi d’Existir
nos recuerda desde dónde venimos,
con fuerza, una mascletà, latir,
dice al futuro que aquí resistimos.
¡Felicidad, Castellón de la Plana!
años de identidad y de pasión,
de ser capital, de fuente que mana,
de llevar en el pecho un corazón.
El Tossal y el mar te seguirán guiando,
las gayatas no dejan de brillar,
y que este pueblo, unido y soñado,
tenga armonía muchos años más.
Pilar Bellés Pitarch
